RSS Feed

‘Formación contínua’ Category

  1. Colaboraciones

    January 25, 2013 by viobella

       La caja de herramientas de un traductor audiovisual

    Hoy quiero compartir con vosotros las herramientas que utilizo en mi día a día para afrontar los diferentes encargos y tareas que se me van presentando. Ya realicé una entrada anterior que formó parte de la saga de entradas encuadradas dentro del Proyecto Softrad, en la que hice una recopilación de herramientas para la traducción audiovisual.

    Sin embargo, en esta entrada me gustaría compartir con vosotros cuáles de esas herramientas utilizo más y qué utilidad les doy. En la actualidad, la mayoría de encargos que estoy afrontando son subtitulados y traducciones de guiones y, por tanto, todos los programas que os voy a comentar continuación serán para cuestiones relacionadas con dichas tareas:

    Herramientas para la subtitulación

    • Editor de subtítulos: Como muchos ya sabéis, siento una especial debilidad por Aegisub, pues es un programa gratuito y que tiene prácticamente todas las funciones que se le piden a un editor de subtítulos (la única pega que le veo es que carece de contador de caracteres). Aún así, me gusta tener en el cajón dos editores más para cubrirme las espaldas, y es por eso por lo que también tengo instalados Subtitle Workshop y VisualSubSync.
    • Programas para incrustar subtítulos: En muchas ocasiones necesitaremos incrustar nuestros subtítulos. Esta es una tarea que tengo que hacer casi a diario y para llevarla a buen puerto me gusta utilizar dos programas. Por un lado FormatFactory, que permite no solo incrustar subtítulos sino convertir nuestro vídeo al formato que necesitemos y exportar nuestros vídeos y subtítulos en alta definición (HD). En otras ocasiones, me gusta utilizar AviRecomp, por el simple motivo de que dispone de una opción que me permite añadir una franja negra en la parte inferior de la pantalla, de forma que los subtítulos queden sobre fondo negro. Esto no siempre lo llevo a cabo, pues depende de las características del encargo, pero en muchas ocasiones es bastante útil. Además, también tiene la ventaja de que nos permite comprimir los vídeos al tamaño que nosotros especifiquemos (hay que tener en cuenta que la calidad disminuye proporcionalmente), con lo cual podemos solucionar fácilmente la cuestión de conseguir que el vídeo no tenga un tamaño demasiado grande.
    • Reproductores: Antes de incrustar los subtítulos, y tras haberlos incrustado, me gusta comprobar que el vídeo se reproduce de manera adecuada y que los subtítulos funcionan tal cual los he configurado (si no los exportamos de la manera adecuada, nuestros subtítulos pueden perder el formato que les hayamos atribuido originalmente). Para ello, me gusta utilizar el Reproductor Multimedia VLC (VideoLAN), que nos permite añadir fácilmente los subtítulos a nuestro vídeo y comprobar así el resultado final. Como reproductor reserva, tengo instalado SPlayer, que es también un reproductor gratuito que permite incorporar los subtítulos con facilidad.
    • Paquetes de códecs: Es importante que cuando instalemos nuestros reproductores también instalemos un paquete de códecs de vídeo y audio para poder reproducir sin problemas los diferentes formatos de los archivos de vídeo y audio con los que trabajemos. Yo siempre instalo los packs K-Lite Codec Pack y el XP Codec Pack, que podéis descargar en los enlaces que os he facilitado.

    Herramientas para la traducción y transcripción de guiones

    En las últimas semanas he estado trabajando con AV Editor, un programa del que ya os he hablado en el blog y que sigue en fase de desarrollo (la cosa va para largo, me temo). Antes de empezar a utilizar este programa, utilizaba principalmente dos tipos de herramientas: un procesador de textos y un reproductor de vídeo.

    • Procesador de textos: Siempre he utilizado Microsoft Word, aunque cuando he tenido que trabajar en otros ordenadores he recurrido a la socorrida suite de OpenOffice, que como la mayoría sabéis es gratuita y muy parecida a la de Microsoft.
    • Reproductor de vídeo: En este caso, siempre trabajo con VideoLAN, pues me permite configurar los atajos de teclado para trabajar con el vídeo a mi gusto. De esta manera puedo reproducir, detener, ralentizar o acelerar el vídeo rápidamente y sin tener que tocar el ratón.
    • Otros programas auxiliares: En los casos en los que no dispongo de guión para traducir el vídeo que me encargan, muchas veces he utilizado Adobe Premiere para realizar una transcripción automática gracias a una función que incluye que nos permite crear subtítulos automáticos. De esta manera podemos ahorrarnos mucho tiempo a la hora de descifrar muchas palabras del guión que algunas veces se nos pueden escapar. Por desgracia, la transcripción que realiza el programa no es perfecta, por tanto muchas veces tendremos que corregirla o editarla para poder trabajar sobre ella.

    Hay otras herramientas generales que no he mencionado, pues todos somos conscientes de que es imprescindible utilizar herramientas como un navegador (suelo alternar entre Firefox y Chrome) para poder realizar nuestras búsquedas por internet y documentarnos, o nuestros propios diccionarios y fuentes de consulta. Personalmente, trabajo con una barra de favoritos que tengo bien preparada y organizada y en la que he incluido todas las fuentes online que utilizo. De esa manera ahorro tiempo y puedo tener un acceso más rápido a todas mis fuentes y recursos. Además, también utilizo Dropbox para guardar todos los archivos de instalación de los programas que utilizo (sobre todo los editores de subtítulos y VideoLAN). De esta manera, si alguna vez me encuentro fuera de casa o no dispongo de mi ordenador podré instalarlos en cualquier otro PC sin tener que estar descargándolos de nuevo. También me gusta llevar en Dropbox un archivo con todas mis páginas de favoritos, de forma que cuando me encuentro en otro ordenador puedo cargarlo de nuevo en el navegador y trabajar con mis favoritos como en casa.

    Por supuesto, todo esto es una cuestión muy personal y, como se suele decir, “cada maestrillo tiene su librillo”, así que cada uno seguramente utilizará unas herramientas u otras en función de sus gustos o de sus necesidades. De todas formas, os invito a compartir las herramientas que utilizáis en esta entrada para que así todos podamos dejar constancia de qué herramientas utilizamos más los traductores audiovisuales.

    ¡Hasta la próxima!

    Rafael López Sánchez, traductor y bloguero (Jugando a traducir),  está trabajando junto a Beatriz García en un proyecto de recursos para traductores ( www.tools4translation.com) que pronto verá la luz.

     


  2. Colaboraciones

    June 26, 2012 by viobella

    Estrenamos esta nueva sección que traerá las reflexiones de distintos compañeros de profesión. Si queréis participar en nuestro blog, no dudéis en poneros en contacto con nosotras, estaremos encantadas de compatir este espacio con vosotros. Esperamos que os guste la idea y que las aportaciones os interesen.

     

    Nuevas palabras… del inglés

    A quienes nos gustan los idiomas y con ellos, su historia y las razones que dan lugar a muchos de los cambios a los que están sometidos, nos encanta saber el origen de muchas palabras; de dónde vienen y por qué. Detrás de muchos de estos vocablos, expresiones, muletillas, etc., hay toda una historia por la que a veces nos preguntamos; otras sin embargo, no lo hacemos y empleamos expresiones y palabras que quizás vengan del inglés o del francés y en las que, simplemente por formar parte de nuestro vocabulario habitual, ni siquiera nos fijamos.

    Y sin embargo, es el uso de una palabra, el que suele determinar que ésta termine formando parte «oficial» de nuestro Diccionario de la Lengua Española. Seguramente algo así es lo que ha ocurrido con algunos de los vocablos que acaba de aceptar la Real Academia de la Lengua (RAE) y con los que acaba de actualizar en la red la vigésimo segunda edición impresa del Diccionario de la Lengua Española.

    De todos ellos nos quedamos con bloguero, chatear, friki, sms y usb, Todos ellos vienen del inglés y aunque parece que las tres primeras no nos llaman tanto la atención, es interesante comprobar exactamente su traducción literal del inglés y ver no sólo qué dice el diccionario al respecto, sino como se han adaptado por escrito a la pronunciación en español.

    Igual de curioso es comprobar cómo en la introducción a la actual definición de sms nos encontramos con lo siguiente: Del ingl. SMS, sigla de Short Message Service ‘servicio de mensaje corto’ o en la de usb con: Del ingl. USB, sigla de Universal Serial Bus.

    Así que tenemos nuevas palabras en nuestro Diccionario y sobre todo, hemos descubierto a qué corresponde cada una de las siglas de tan utilizados términos. Ya sabemos exactamente su significado y, además, hemos aprendido un poquito más de inglés.

     

    Sofía de Romano colabora con el curso de inglés My Oxford English.


  3. La experiencia Erasmus

    May 14, 2012 by viobella

    El pasado viernes se celebraba el 25 aniversario del programa Erasmus y tuve el honor de ser elegida junto a otros 24 compañeros para ilustrar con mi experiencia lo que supone esta beca para el desarrollo personal y profesional. En la publicación oficial se incluye un resumen del artículo con el que gané el concurso, pero quiero compartir aquí el texto íntegro. Se excede un poco de la extensión habitual del blog, pero espero que os interese:

    Ya han pasado más de seis años desde que estuve de Erasmus en Alemania. Como siempre ocurre en los buenos momentos de la vida, parece que hace muchísimo ya que me he convertido en una persona diferente pero, a la vez, me parece que fue ayer cuando llegué cargada de maletas al aeropuerto de Munich.

    Yo quería irme al Reino Unido. Como estudiante de TeI de inglés, mi objetivo era practicar ese idioma y conocer esa cultura. Sin embargo, el destino quiso que de las diez opciones a nuestra elección consiguiera justo la última. La última y la única a Alemania.

    El alemán era mi segunda lengua de estudio y hasta llegar a la Universidad de Granada no sabía ni una palabra en alemán. Al tratarse de una carrera de lenguas, a los estudiantes de TeI se nos permite irnos de intercambio desde el segundo curso y es cuando la mayoría de nosotros con 19 añitos escogemos embarcarnos en esta aventura. No es de extrañar entonces que cuando llegué a mi residencia en Regensburg y las llaves no abrían, no fuese capaz ni de decir por el portero en alemán: ¿me podéis abrir la puerta?

    Los primeros días fueron muy duros: el idioma, el tiempo, las diferencias culturales, estar tan lejos de la gente a la que quieres… Pero este malestar duró solo unas semanas puesto que al comenzar el curso preparatorio conocí a decenas de estudiantes de todo mundo en mi misma situación. Puedo decir sin lugar a dudas que, hasta la fecha, ese mes de septiembre de 2005 fue el más divertido de mi vida. La Univesidad de Regensburg nos dio muchísimas facilidades y hasta nos asignó tutores para que nos guiaran en estos comienzos: visitas a Neuschwanstein, Walhalla y Oktoberfest, noches en los Biergarten de la ciudad, fiestas de todo tipo…

    Para culminar la bienvenida, asistimos todos juntos a la fiesta de inicio de curso que se realizaba en el mismo auditorio del campus. Un grupo bastante conocido en esa época dio un concierto muy animado y luego siguió la fiesta con varios DJ. Lo que más me llamó la atención fue que la fiesta no se limitaba al auditorio, sino que se extendía por toda la universidad. En los mismos pasillos donde a partir del siguiente lunes entraríamos a las distintas clases era donde ahora estaba la gente bebiendo y bailando.

    Tras este mes de ensueño llegó la realidad: el primer semestre en una universidad alemana. Con mi poco nivel de alemán, eran toda una odisea las clases como Documentación o Civilización Alemana. En Information Retrieval (que era como se llamaba la asignatura equivalente a Documentación) aprendimos las fórmulas matemáticas de Google. Pero con mi poco nivel de alemán, yo en las clases solo entendía cuando el profesor ponía ejemplos como «perro» o «gato». Por suerte, en la universidad muchos docentes tienen un buen nivel de inglés y me dieron la posibilidad de hacer el idioma el examen final. Fue una gran ventaja, pero también me supuso muchas horas de preparación ya que tuve que traducir 70 folios de temario del alemán a inglés.

    En Civilización Alemana no existía la opción de hacer el examen en inglés ya que, además de valorar nuestros conocimientos sobre la cultura, tenían en cuenta la expresión en alemán al tratarse de una asignatura de la especialidad de alemán como lengua extranjera. En el examen final consistía en una redacción de tres páginas en alemán sobre el temario del semestre. Mis buenos amigos me hicieron el favor de redactarme textos con lo que yo les iba diciendo en español y los memoricé palabra por palabra teniendo solo una vaga idea de lo que significaba lo que tenía que escribir. Finalmente conseguí aprobar con nota, después de contar una por una que no me había dejado ninguna palabra fuera: 314.

    Pero no todo fueron clases. Estudiar en un campus universitario es una experiencia totalmente diferente a mi facultad del centro de Granada. Con más 20.000 estudiantes, era normal encontrarte con caras conocidas en cualquier lugar del campus y siempre había alguien dispuesto a pasar un rato contigo en la cafetería, comer juntos en la Mensa o ir a la piscina del Sportzentrum. Si algún alemán quería practicar su alemán, sabía a dónde ir: a la cafetería donde, entre clase y clase, nos pasábamos los días jugando a las cartas y, si era viernes, aprovechándonos de las máquinas expendedoras de cerveza de medio litro a 1,20 €. Baviera, sin lugar a dudas, sabe cómo promover uno de sus bienes más preciados.

    El invierno fue duro, pero localicé todos los pasadizos subterráneos del campus para no tener que salir nunca entre clase y clase al gélido invierno alemán. En la parte central incluso había un lago que se congelaba en invierno y podíamos hacer patinaje sobre hielo sin salir de la universidad.

    Mi estancia, como la de mis dos amigas de Facultad, en un principio iba a ser solo de cuatro meses. Pero después de aguantar -20º y nieve cada día queríamos conocer esta ciudad bajo otra perspectiva: la de la luz de primavera. Tomada la decisión, movimos Roma con Santiago (o más bien Regensburg con Granada) y conseguimos quedarnos hasta que acabara el segundo semestre, nada más y nada menos que en agosto.

    Sin embargo, tener exámenes en agosto tenía una parte positiva: el Semesterferien. ¿Y qué significa esa palabra tan rara? Pues dos meses de vacaciones. De febrero a abril éramos totalmente libres y cada uno lo empleó como quiso: volver unos días a casa, hacer el Interrail, viajar a países lejanos, quedarse a disfrutar de Regensburg sin clases… En mi caso fue un poco de todo, pero lo que recuerdo con más cariño es el viaje que hice con mis dos amigas a Italia en 10 horas de tren desde Alemania.

    Ya en Roma, nos acogieron unas chicas de Granada que estaban allí de Erasmus y pudimos comprobar que la vida Erasmus en Italia era muy diferente a la nuestra en Alemania: fiestas en un barco hasta la madrugada, talleres en casas okupa (que en Italia son legales al convertirlas en centros sociales), certificados de la universidad para poder entrar gratis en los museos… Y, sobre todo, la facilidad de comunicarte con todo el mundo y aprender el idioma más rápidamente. No cambiaría mi experiencia en Alemania por nada, pero tampoco me importaría haber estado una temporada de Erasmus allí.

    De vuelta en abril decidí aprovechar al máximo la oportunidad de estar en una universidad con un departamento de lenguas eslavas tan completo. El ruso es mi tercera lengua de estudio, pero me encanta aprenderla poco a poco con su alfabeto cirílico, su pronunciación y sus tradiciones tan diversas. Las clases de conversación eran mis preferidas, sobre todo cuando hacía sol y nos salíamos al césped a darla allí. Esto ocurría dos veces al mes como mucho, ya que el 30 de julio incluso nevó dejando los coches cubiertos con un fino velo blanco.

    En agosto llegó por fin el buen tiempo (a la alemana) pero también los exámenes y las temidas despedidas. Las partidas de cartas se trasladaron al césped, que siempre estaba lleno de alemanes que, sorprendidos por el buen tiempo, querían aprovechar cada rayo de sol.

    Las despedidas sirvieron como excusa para juntarnos todos por última vez, aunque me alegro de haber sido de las primeras en dejar Regensburg, ya que es muy duro decirle adiós uno por uno a esos compañeros que lo han sido todo para ti durante todo un curso con el miedo de no volver a verlos. Pero lo bueno de la Erasmus es que no termina con el curso, está contigo para siempre.

    Tengo amigos que en su Erasmus conocieron al amor de su vida y ya incluso han formado una familia. Sin embargo, yo solo tenía 19 años cuando estuve en Alemania así que las repercusiones fueron más sutiles pero no desmerecen en nada.

    La consecuencia principal de mi estancia Erasmus en el apartado personal es que gracias a esos meses puedo decir que tengo amigos de verdad en muchos lugares del mundo. Pasado el tiempo muchos compañeros de experiencia van desapareciendo de tu vida, pero los que se quedan son con los que podrás contar para siempre. Puede que conocer a alguien de Erasmus sea la mejor forma de saber de verdad quienes son. Al encontrarte en un país diferente al tuyo con gente nueva, no estás condicionado por el qué dirán o tus propias circunstancias personales. Al volver cada uno sigue su camino pero los momentos vividos juntos se quedan contigo para siempre.

    La forma más fácil de conocer una cultura es a través de las personas y sus experiencias vitales, y yo pude aprender mucho en este sentido. De Alemania me impregné con la propia experiencia pero también pude conocer la realidad de los países de los que venían mis amigos Erasmus.

    En el tren camino al Oktoberfest me senté al lado de mi amigo mexicano y estuvimos hablando de nuestra forma de ver la vida y de entender el mundo. Por casualidad surgió un comentario sobre el día de la Hispanidad que era por esas fechas y tuvimos una larga conversación sobre el colonialismo y el papel de España en la evolución de México. Sinceramente nunca había considerado el descubrimiento de América desde ese punto de vista ni conocía el resentimiento de muchos latinoamericanos hacia nuestro país. Esta experiencia me sirvió para no tomar por sentado la información que tenemos sobre los acontecimientos históricos y tratar de documentarme con diversas fuentes.

    Asimismo, uno de nuestros compañeros era del Ulster y sentías escalofríos escuchar en primera persona las historias sobre atentados o el odio tan extremo entre los mismos vecinos. La entereza de una persona tan joven que ha pasado por tanto me servirá como ejemplo para siempre.

    En esa línea, en nuestro grupo de amigos había también personas de Cataluña y del País Vasco, que nos enseñaron a comprender el nacionalismo y las diferencias que existían entre su cultura y la nuestra. Además, ellos aprendieron a echar por tierra muchos de sus estereotipos sobre los andaluces y a darse cuenta de la evolución de nuestra región. En este sentido, la Erasmus te hace mucho más tolerante y abierto a las ideas distintas a las propias.

    Al ser de Traducción de inglés, no conocía a las compañeras que me acompañaron en esta experiencia ya que eran casi todas de la especialidad de alemán. Por suerte hicimos migas desde el principio y, a la vuelta a Granada, se convirtieron en un apoyo fundamental en mis últimos años de licenciatura. Acostumbrada a salir con la misma gente de clase o de mi residencia, gracias a mis nuevas amigas, pude conocer una Granada diferente y aumentar mi número de amigos considerablemente.

    Además, en esos años intenté no alejarme demasiado del ambiente Erasmus y la mayoría de mis compañeros de piso fueron extranjero. A ellos traté de ayudarlos lo máximo posible y hacerlos sentir como en casa, puesto que es lo que agradecía cuando la extranjera era yo. Recuerdo que el primer día que cogí el autobús (el último de la noche) en Regensburg para que llevara a la residencia me confundí de dirección y la señora conductora que no hablaba ni una palabra de inglés fue tan amable de llevarme directamente a mí sola al acabar la ruta a mi puerta. Gestos así te llegan al alma y hay que tratar de compensarlos de alguna manera con los Erasmus en Granada en una situación de necesidad como esa.

    Los momentos malos, que también los hubo, te enseñan a crecer y ver el mundo desde otro punto de vista: aprendes a relativizar los problemas y a ver más allá. Tras enfrentarme a las dificultades de vivir en un país tan diferente y verme obligada a salir adelante por mí misma, ahora estoy segura de que tengo la fortaleza para superar cualquier cosa.

    En cuanto a las consecuencias profesionales, todo comienza con el gran número de créditos que conseguí hacer en Alemania. Por ellos pude completar la licenciatura de Traducción e Interpretación en los años establecidos y, gracias a mis buenas notas globales, conseguí una plaza como auxiliar de conversación en Londres. Además, durante la Erasmus no solo aprendí alemán, sino que también mejoré mucho mi inglés y adquirí bastante soltura en este idioma, lo que me facilitó las cosas a la hora de vivir y trabajar en Londres. Finalmente cumplí mis objetivos: en la Erasmus aprendí casi desde cero otra lengua y, gracias a mis notas, pude vivir en un país de habla inglesa.

    Este dominio del alemán me permitió utilizarlo como idioma de trabajo y me consiguió mi primer empleo real relacionado con mi licenciatura. La empresa de traducción en la que estoy trabajando actualmente buscaba a un traductor que pudiera trabajar desde inglés y alemán. En este trabajo también tendré que tratar con personas de todo el mundo en un registro formal y creo que puedo hacerlo con tanta soltura gracias a toda la burocracia que tuve que solventar en mi año Erasmus. Además, en la Erasmus te ves obligado a integrarte con rapidez en una sociedad desconocida para ti y hacer contactos con facilidad así que me ha ayudado a encajar bien en los grupos de trabajo y a relacionarme con mis compañeros.

    Por otra parte, durante mi experiencia Erasmus tuve la excusa perfecta para escribir mi primer blog. Años después conseguí un trabajo escribiendo un blog cultural y ahora escribo por afición.

    Los contactos personales son lo más valioso de la Erasmus. Además de ser un apoyo esencial durante ese tiempo y, algunos de ellos, también después, para una traductora es algo esencial poder contar con nativos de tus idiomas de trabajo para consultar cualquier duda o que te ayuden a instalarte en su país para trabajar allí.

    Asimismo, no han faltado las ocasiones en las que algún amigo traductor que conocí en Alemania me ha pasado un trabajo, ayudándome inestimablemente a pagar las facturas. En esta época de dificultades económicas en la que nos ha tocado vivir, tenemos que echarnos una mano unos a otros para seguir adelante y no perder el entusiasmo por nuestra profesión.

    Como conclusión, la Erasmus es una experiencia que debería ser obligatoria en todas las carreras universitarias ya que sus repercusiones positivas se extienden mucho más allá de las puramente lingüísticas: te prepara para el mundo globalizado actual y te enriquece como persona.

    Y en mi experiencia particular, es normal pensar que haríamos las cosas de forma diferente si volviéramos atrás, pero yo no cambaría nada ya que esta experiencia me ha convertido en quien soy hoy.

    B.


  4. La comunicación moderna

    February 9, 2012 by viobella

    Hace unos días me sorprendí al darme cuenta de que los buenos modales se están perdiendo cada vez más por culpa de la comunicación electrónica. Y, por supuesto, yo no voy a ser la que lance la primera piedra.

    En los inicios de la correspondencia electrónica, la estructura de los emails era muy similar a la de las cartas tradicionales, seguramente porque era el referente más cercano.  Sin embargo, esta convención actualmente se relega solamente a los mensajes de correo electrónicos profesionales, en los que incluso «firmamos» para que el cliente reciba una sensación de seriedad.

    Los servicios de mensajería instantánea empezaron con IRC y Messenger, siguieron con Twitter y parece que no tienen fin con los chats de las redes sociales y whatsapp. En estos programas lo que prima es ser directos y concisos, por lo que los saludos y las despedidas están de más. Muchos opinarán que estas expresiones son una pérdida de tiempo y que, si hay confianza, son totalmente innecesarias. Sinceramente creo que la conocida frase «la confianza da asco» se puede aplicar a este caso.

    Por mucho que nos encanten las nuevas tecnologías (yo soy la primera enganchada), hay que reconocer que día a día se van haciendo más invasivas.

    Hace unos años nos ofenderíamos muchísimo si mientras tomamos café con una amiga, ella cortara la conversación de repente para ponerse a hablar con su novio, ahí, en la misma mesa, dejándote con la palabra en la boca y cara de tonta. Alucinaríamos aún más si nos dijera que siguiéramos hablando, que ella es multitarea y puede prestarnos atención a los dos a la vez. Pues esto es lo que ocurre exactamente ahora con ese gran avance que es la tarifa de datos en los smartphones.

    Todos deberíamos hacer examen de consciencia y tratar de respetar algunas normas de convivencia que son fundamentales para que la comunicación entre las personas no se convierta en otra tarea automatizada e impersonal.

    Para concluir dejo con algunas normas para la escritura de emails o cartas «familiares» que espero os sean de utilidad, puesto que solemos pasarlas por alto y son sencillísimas de recordar.

    Carta en español:

    Hola, NOMBRE: (coma antes del vocativo y dos puntos al final)

    Estoy escribiéndote un email. (Empezamos escribiendo en mayúsculas)

    Carta en inglés:

    Hi NAME, (coma al final)

    why don’t you send me a snail mail? (Empezamos escribiendo en minúsculas)

    Best wishes,

    B.


  5. La imprenta sur

    February 3, 2012 by viobella

    La Antigua imprenta Sur, antes Dardo y antes La imprenta Sur

    Hace dos semanas visitamos en compañía de José Antonio Mesa Toré, director del Centro Cultural Generación del 27, la Antigua Imprenta Sur en Málaga. Las máquinas que aún siguen trabajando en la imprenta han presenciado historias maravillosas y han viajado mucho por la ciudad.

    La imprenta es fundada por Emilio Prados y su amigo y poeta Manuel Altolaguirre en 1925. Entre 1926 y 1929 se publicarán siete entregas de la revista Litoral. Será una de las revistas más emblemáticas de la Generación del 27. Protagonistas de estas publicaciones serán también el maquinista José Andrade Martín y las dos máquinas Monopol tipo Minerva. Las mismas máquinas que aún imprimen textos de poetas contemporáneos que hacen cola para ser publicados por esta prestigiosa imprenta. Máquinas que años atrás fueron las responsables de dar color a poemas de Lorca, Alberti, Vicente Aleixandre, Hinojosa, José Moreno Villa, José Bergamín y a los propios directores de la revista, entre otros muchos. Así como a otras colaboraciones plásticas y musicales entre las que destacaré a Dalí, Picasso o Manuel de Falla.

    Entre esas máquinas que tienen nombre propio, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre junto al maquinista José Andrade, elegían el color, los tipos, con unas pinzas iban montando uno a uno los caracteres que formarían la caja, entintaban las máquinas, corregían erratas, respiraban ese olor a humedad de tinta y jabón que aún se desprende.

    La historia de la imprenta va unida a la historia de España. Tras acabar la guerra civil ya con Emilio Prados y Manuel Altolaguirre en el exilio, la imprenta es tomada por las fuerzas de ocupación y pasará a llamarse Dardo, el mismo nombre que tuvo la revista de orientación falangista. Un nombre más bélico, más apropiado para imprimir propaganda de la falange. Mientras, y hasta los años 90, los poetas de la generación del 27 seguirán editando poemarios y revistas desde el extranjero.

    En 1941 una nueva colección de poesía llamada Meridiano es publicada por Dardo, donde publicarán escritores como Santiago Souvirón, Muñoz Rojas, Enrique Llovet entre otros. Dirigida por numerosas personas, la imprenta sigue una trayectoria incansable de publicaciones poéticas.

    Ya en 1999 la imprenta pasa a manos del Centro Cultural Generación del 27 y dependerá de la Diputación de Málaga. Se restaurará y, a partir de 2005, la ahora Antigua Imprenta Sur, volverá a entintar la misma maquinaria para volver a publicar en las mismas condiciones la colección poética El Castillo del Inglés. Nombre que también tiene historia. El título da homenaje al castillo de Santa Clara, en Torremolinos, donde se hospedaron escritores como Luis Cernuda o Dalí invitados por Emilio Prados, Altolaguirre y José María Hinojosa.

    Como claro homenaje a Emilio Prados se inicia en 2008 la colección Cazador de Nubes, que era como llamaba García Lorca a Prados porque le gustaba cazar nubes en un espejo.

    Así fue como aquella mañana, en unas horas, pudimos viajar en el tiempo, imaginar a esos poetas bebiendo vino, escuchando a Falla, leyendo a Ramón Jiménez con Picassos colgados en la pared. Oliendo a tinta y humedad, al igual que ellos.

    Sé que se me quedan muchas cosas en el tintero pero es que la Imprenta Sur da para eso y mucho más.

    V.


  6. Lo que está de moda

    January 22, 2012 by viobella

    Siempre me ha llamado la atención como algunos términos se vuelven anticuados de repente mientras otros surgen de casualidad y se convierten en habituales de un día para otro. En nuestro país, muchas veces estos términos son fruto de la todopoderosa publicidad, que invade las televisiones de la mayoría de los españoles. Es el caso de la palabra tan de moda estos días: «desaprender». Aunque parezca que es un invento de cierto banco, la RAE recoge este término con la definición «olvidar lo que se había aprendido». No sé si es mi animadversión por las modas pasajeras, pero me chirría cada vez que la escucho. Una explicación más objetiva puede ser que el significado no es totalmente correcto cuando se expande demasiado y se utiliza sin juicio.

    Al menos el caso de «desaprender» no es tan grave como el de otras expresiones que estuvieron muy en auge no hace mucho. Algunos discutirán si estas expresiones son realmente erróneas y defenderán la flexibilidad de la lengua. Yo no quiero polemizar y me remito a lo que mis profesores de lengua me afirmaron en su día: el uso no es correcto y no se deberían usar. Me refiero al adverbio «mayormente» o a la expresión un tanto pija «para nada». «Mayormente» es un invento televisivo que se creó como marca de un personaje graciosillo y se extendió más allá de la ficción. «Para nada» no recuerdo cómo empezó a utilizarse pero su expansión fue meteórica y puede que haya perdurado en el tiempo, que es lo que, al fin y al cabo, hace que una expresión acabe asentándose en nuestro idioma y formar parte «legal» de él, al incluirse en la RAE.

    Por otro lado, el inglés es un idioma mucho más flexible y abierto a las nuevas expresiones, por lo que es habitual que cada semana aparezcan términos nuevos. Un ejemplo habitual y que me encanta es convertir las marcas comerciales en verbos. Así ocurrió con el famoso buscador que los angloparlantes utilizan tanto que ya en lugar de pedir que busquen en Internet dicen «google it».  Ademas, una estrategia muy utilizada desde hace tiempo es la creación de siglas: ASAP, LOL, ETA, FYI… Podríamos pensar que se limitan únicamente al lenguaje escrito y, sobre todo, a los mensajes de texto o mensajería instantánea. Sin embargo, cada vez encuentro más casos de este tipo de expresiones verbalizadas.

    Como traductores, he comentado en alguna ocasión que es fundamental estar al día de las novedades de nuestras lenguas de trabajo. Creo no viene de más conocer incluso estos términos que igual pueden durar una estación, que toda la vida. Hace poco estuve un rato delante de la pantalla tratando de averiguar qué significaría EZ en un contexto técnico. Finalmente resultó que EZ es una forma «cool» de decir «easy». No sé si te tratará de un término de moda o existe desde que el inglés es inglés, pero está claro que nunca te acostarás sin saber una cosa más.

    B.


  7. Más buenos que el pan

    December 7, 2011 by viobella

    Hace unas semanas asistí a la conferencia de Jesús Maroto «La traducción publicitaria: nuevos medios, nuevos retos» en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. La publicidad y el marketing son ámbitos que siempre me han interesado y con los que siempre he disfrutado mucho traduciendo.

    Se trataba de una charla más bien introductoria, pero nunca viene de más recordar conceptos como «glocal», i18n, L10n o ver ejemplos de diferencias culturales que siempre dan mucho juego. Además, me gustó comprobar que las compañías empiezan a valorar el trabajo de la adaptación de las campañas y tienen en cuenta que hoy en día crece cada vez más el número de «prosumidores».  Este término se utiliza para los consumidores 2.0, esos que buscan información por doquier y opinan sobre los productos públicamente.

    El culmen del ahorro en adaptación lo podemos encontrar en este anuncio que descubrí en clase de Publicidad. Una conocida marca de refrescos utiliza el mismo decorado (excepto en Perú) y casi los mismos planos con diferentes actores principales e idiomas.

    Otro término interesante mencionado en la conferencia es el de «advergaming», que consiste en una campaña mediante juegos publicitarios. Esta práctica va en aumento y creo que puede tener muy buenos resultados, especialmente en el campo de los productos infantiles. En este caso se pueden llegar a crear mundos ficticios completos con páginas web, anuncios en diversos medios, series episódicas, merchandising… y todo tiene que traducirse y adaptarse cuando sea necesario.

    Si a estas nuevas estrategias le unimos el gran presupuesto con el que se suele contar para publicidad, puede que este ámbito sea una buena fuente de trabajo. Según Maroto, para dedicarse a este tipo de traducción es necesario tener mucha cultura y la capacidad de expresar las más diversas ideas en tu lengua.

    Así que si creéis que contáis con estos dos requisitos y os interesa iniciaros en este mundo, os recomiendo su presentación que podéis encontrar online.

    B.